
Ante el marasmo de la producción artística de finales del franquismo, Ibercaja promocionó pintores y escultores vanguardistas (Saura, Miró) y europeos (Braque, Giacometti). Lo más relevante de la antología actual es la colección del fotografo parisino Cartier-Bresson, cuya foto de Sartre he puesto en este artículo.
Para salir del iberismo tradicional tenemos que contagiarnos de ese espíritu europeo universalista de París y ver el mundo con otros ojos más modernos. Solo así se puede revitalizar la anclada sociedad española, todavía muy tradicional cuando se inauguró esta sala de arte hace 30 años.
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