
A este respecto no vamos a despreciar la labor que algunas instituciones como el Ministerio de Medio Ambiente (http://www.mma.es) realizan en el ámbito español, sabiendo que las cuencas hidrográficas abarcan varias comunidades autónomas.
Por lo que respecta a la ciudad de Zaragoza, es sabido que el agua de boca tiene mal sabor, especialmente durante el estiaje del verano. Casi todos los ciudadanos no tienen más remedio que comprar agua en el supermercado. He llegado a oír en una conferencia sobre química que el agua del Ebro tiene residuos industriales que producen más número de cáncer en la población que otras aguas. No sé si será verdad, pero sí puedo confirmar que muchos inmigrantes de escasos recursos económicos que viven en nuestra ciudad compran el agua en el supermercado, lo cual indica una pequeña reflexion sobre el llamado Primer Mundo.
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