
Mi afición al cine viene desde que era niño y, cuando he dejado de ir al cine, me he perdido. Necesitamos ese cuento a la luz de la lumbre antes de ir a dormir para soñar con mundos fabulosos o con otras realidades diferentes de la nuestra. La lección de la película que vi ayer (En el valle de Elah) es que no se puede evitar contar esas viejas historias de la Biblia antes de ir a dormir. Yo lo hacía con mi hermana pequeña cuando yo estudiaba Filología Clásica en la Universidad.
2 comentarios:
Suerte para Trece Rosas. Para mí el orfanato es una de tantas películas. Además me parece una copia. En fin, esperemos que la Academia decida con buen juicio.
holaa!!nose si te acordaras soy alicia, fuiste mi primer profesor de latin..lo digo porque como ya llevamos 3 este año..
ami esas peliculas tambien me hicieron llorar, por lo que tu dices, o por ficcion o por realidad..hacia mucho que no me gustaba tanto una pelicula en este caso dos..
se hechan de menos tus clases..
1besoo
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