
No paro de pensar en que todos estos líderes populares al final terminan ahogados por las masas que los han catapultado. Tenían la intención de limitar las propiedades de tierras a 125 hectáreas para así evitar los latifundios y con ello ayudar a los pequeños propietarios. Pero los terratenientes del senado, apoyados también por masas, acabaron matando violentamente primero a Tiberio Sempronio Graco y después a su hermano Cayo.
Siempre he pensado que las grandes manifestaciones están instrumentalizadas por grandes intereses que a la postre quedan en manos de unos pocos. Intento evitar estas concentraciones no controladas de gente, excepto algunas como la manifestación contra la Guerra de Irak, donde había tambores y pancartas divertidas.
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