Les conté a mis alumnos el mito de la fundación de Roma (la fábula de Rómulo y Remo). Hicieron un resumen en 15 líneas con su propio lenguaje y al día siguiente hicimos un ejercicio de retórica que consistía en memorizar el mito y contarlo en público.
El ejercicio de oratoria salió a la perfección. Como imaginé, estaban más nerviosos los primeros que salieron a la tarima que los últimos, que ya se sabían la historia de memoria, después de oír a todos sus compañeros. Había alumnos que la exposición publica les gustaba mucho y disfrutaron contando el mito de manera convincente y auténtica. Un alumno que estudiará después arte dramático lo contó especialmente bien, como era esperable. Una alumna andaluza le puso salero al asunto y quedó francamente divertido. Otros lo hicieron simplemente de carrerilla.
En conclusión, animo a los profesores de lenguas (española, inglesa, francesa...) a que hagan este ejercicio de oratoria que aprendí una vez en un cursillo y que me ha servido para conocer mejor a mis alumnos.
3 comentarios:
En esta foto tienes la misma cara que la del león. Pero el león sonríe más que tú.
Te aseguro que hay muchos momentos en que me comporto como un león. Y no hace falta reír para hacer ciertas cosas
¿Un león? Jajaja.
Tú lo que eres es un fantasma...
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