
* fiestas de disfraces, donde el general Palafox arengaba a beber cerveza
* cómic en que Agustina de Aragón aparecía como una estrella de Hollywood
* gigantes para el desfile de Gigantes y Cabezudos
* grafitti
Toda esta orgía lúdico-festiva estaba muy lejos de la conmemoración del Centenario de Los Sitios en 1908. En aquél momento el entonces alcalde de Zaragoza Paraíso hizo una planificación de la Exposición Hispano-francesa en la que cuadraron las cuentas: tantos ingresos, tantos gastos. Pero la pasada conmemoración de la Guerra de la Independencia puso en deuda a ayuntamientos como el de Zaragoza o Madrid. ¿Vence el mito frente al análisis de la realidad?
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