Muchas diferencias con la película del año 1966, con ese Anthony Quinn que encarnaba a Zorba y que bailaba a orillas del mar tras haber perdido sus ahorros en un negocio ruinoso. En esta ocasión se trata de una historia de amor truncada por el peso de la tradición. Elliniki lipi
[foto: escenario del ballet. Está prohibido fotografíar a los bailarines]
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