sábado, 26 de abril de 2008

LOS PERSAS. REQUIEM POR UN SOLDADO


La versión de este clásico de Esquilo que realiza el director Calixto Bieito es con mucho muy actual y pierde el lenguaje clasicista que encontramos en otras adaptaciones donde se respetan los escenarios y los personajes. Aquí Jerjes aparece como una mujer de armas tomar que muere en la Guerra de Afganistán como soldado en misión humanitaria (?).
El sentido trágico lo aporta el padre de la soldado, que a la sazón tiene el nombre de Darío. Darío representa la figura del pacifista que no entiende por qué las guerras son tan dulces para los que no las sufren ("dulce bellum inexpertis", dijo Horacio). El mensaje repetido una y otra vez de la obra es que las guerras son eternas y son siempre contra los niños. En este caso la misión española quería ocupar una escuela rural afgana para "reinsertar" los niños en otro contexto (aquí los profesores sabemos de qué va la guerra).
Lo mejor de la obra es la energía electrizante del grupo de rock que canta en la lengua del Imperio: el inglés. Cualquiera que tenga dos dedos de frente sabrá atar los cabos de toda la tragedia. Y si no que pregunten a Bush junior por qué bombardeó Kuwait cuando teníamos examen de griego en la Universidad. No podíamos estudiar porque todas las televisiones nos bombardeaban con los bombardeos, cuando esa guerra no tenía que ver nada con Platón, Esquilo ni Esopo.